¡Por fin lo he hecho! ¡Mi primera tarta con cobertura de fondant!
El pasado viernes cumplí... 20. Sí, 20. Odio decirlo pero ya lo estoy asumiendo.
Total, que para celebrar mi cumpleaños me decidí a intentar esta tarta. Me informé a través de Internet y de una tienda especializada en repostería creativa sobre la técnica y demás, llamé a unos amigos y nos pusimos manos a la obra. ¡Y lo conseguimos!
Tardamos como unas tres o cuatro horas, pero tened en cuenta que hicimos TODO en un solo día. Os recomiendo que preparéis el bizcocho el día antes o si acaso el mismo día pero por la mañana muy pronto, ya que hay que dejarlo enfriar del todo y ello requiere mucho tiempo. Nosotros empezamos a las siete de la tarde y lo hicimos todo de seguido... Encima con tormenta eléctrica, con la luz cortándose cada cinco minutos... ¡Imaginaos! Menos mal que no se cortó cuando estaba el bizcocho en el horno.
Resumiendo: mejor hacerlo con tiempo y con calma.
Bueno, vamos al meollo. Os explico cómo la hicimos pasito a pasito:
Lo primero que tenemos que hacer es un bizcocho. Y no vale cualquier bizcocho (esto yo tampoco lo sabía hasta la semana pasada): tiene que ser un bizcocho con mucha consistencia para que el peso del fondant no lo aplaste. Yo utilicé esta receta (vale para un molde de unos 15 cm de diámetro y unos 7 de alto):
Ingredientes:
-175g de mantequilla sin sal
-175g de azúcar
-175g de harina tamizada
-3 huevos L
-2 cucharaditas de levadura en polvo
-2 cucharadas soperas de leche
-1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación:
Batimos la mantequilla a temperatura ambiente hasta que queda muy cremosa. Después añadimos los huevos uno a uno, sin añadir el siguiente hasta que el anterior se haya incorporado del todo a la mantequilla. A continuación añadimos la leche con la esencia de vainilla y seguimos batiendo. Puede parecer que se corta la leche pero no pasa nada. Por último debemos añadir la mezcla de harina y levadura tamizadas junto con el azúcar poco a poco sin dejar de batir.
Yo decidí colorear la masa con un poco de colorante rosa. Simplemente meted un palillo en el botecito y removéis la mezcla del bizcocho con él. Con una cucharilla quitad todo lo que se quede pegado al palillo. Es mejor ir poco a poco con el colorante, ya que con muy poco se consigue mucho color. Si no queda lo suficientemente intenso para vuestro gusto, pues echáis un poco más, pero siempre poco a poco.
![]() |
| Colorante marca Wilton rosa |
Por último vertemos toda la masa sobre el molde previamente engrasado y lo metemos en el horno a 180º C unos 40-50 minutos. No debemos abrir el horno hasta pasados al menos unos 35 minutos como mínimo, ya que si no el bizcocho bajará todo lo que haya subido. Para saber si el bizcocho está listo, lo pinchamos con un cuchillo y si sale limpio ¡ya está!
Lo dejamos enfriar un rato dentro del molde, y después lo sacamos de él y lo dejamos sobre una rejilla. Cuando esté frío del todo lo abrimos por la mitad con un cuchillo de sierra para luego calarlo con un poco de almíbar y más tarde rellenarlo con la crema que más nos guste, esta vez yo simplemente batí un poco de nata con azúcar y esencia de vainilla. Lo montamos y lo cubrimos entero con una fina capa de la misma crema, que hará la función de pegamento cuando le pongamos el fondant.
Pues bien, nuestro bizcocho está listo. Ahora vamos con la decoración.
Para las imágenes es necesario ir a una tienda especializada a imprimirlas en papel de azúcar comestible. Después simplemente las recortamos y las reservamos.
En cuanto al fondant, para una tarta de este tamaño necesitamos más o menos medio kilo. Lo tenemos que amasar bien, como plastilina, y dividirlo en cuatro bolas.
Os cuento que se puede comprar ya de colores, pero en mi caso prefiero teñirlo yo misma (excepto el negro, que es muuuy difícil de conseguir) para obtener siempre la tonalidad que quiero.
![]() |
| 1kg de fondant FunCakes blanco y 250g negro |
Colorear el fondant es muy fácil, solo hay que seguir la "técnica del palillo" que os comenté antes: metemos el palillo en el bote y lo restregamos por una de nuestras bolas. La amasamos con paciencia e insistencia hasta que el color sea totalmente uniforme. Repetimos el proceso con las otras tres bolas y luego las unimos y volvemos a amasarlo con las manos.
¿Por qué dividirlo? Pues para que sea más fácil colorearlo.
Ahora que tenemos una súper bola, la vamos estirando sobre papel de horno en una superficie lisa. Lo amasamos con calma, hasta conseguir un círculo bien grande.
Después, con muuucho cuidado y mucha paciencia, lo levantamos. No hay que tirar de él NUNCA ya que al ser una capa fina se rompe con muchísima facilidad. Lo vamos levantando muy poco a poco. Lo llevamos hacia el bizcocho y lo colocamos encima de él despacio.
Bien. Ahora empujamos con los dedos muy suavemente la parte de abajo. Con un cortapizza cortamos todo lo sobrante (sin pegarnos mucho al borde del bizcocho) y, siempre y cuando no se haya ensuciado con crema, podemos hacer una bolita con ello y guardarlo envuelto en papel film y luego dentro de una bolsita para reutilizarlo.
Volvemos a empujar lo que se haya quedado en la parte de abajo del bizcocho hacia dentro, despacito y con paciencia.
Ahora le pasamos una espátula de silicona con suavidad para eliminar las posibles arrugas e imperfecciones.
¡Ya queda menos! Lo que sigue es pegar con muuuy poquita agua nuestras fotos impresas en papel de azúcar.
Después, amasamos un poco de fondant negro y otro poco blanco y cortamos cuadraditos que vamos a pegar con un poquitín de agua (casi nada, insisto).
Colocamos las velitas y... ¡FIN! ¡Acabamos!
Sé que da un poco de miedo atreverse con esto, pero no es tan difícil como parece. A nosotros nos salió mucho mejor de lo que esperábamos para ser la primera vez. Os animo a que lo intentéis, podéis hacerlo con los colores que queráis, las fotos que queráis, moldear figuritas con el fondant como si de plastilina se tratara (usando ese poquitín de agua como pegamento)... En fin, que dejéis volar vuestra imaginación y hagáis una tarta. Me encantaría ver fotos si lo hacéis.
Y si decidís hacerla de Grease como nosotros no os olvidéis de poner de fondo la correspondiente banda sonora original...
Otro consejo que os doy es que no os privéis de acompañar vuestras tartas con algo tan rico como son unos mojitos caseros. ¡Otro día os explico cómo hacerlos!
Con esto me despido. No olvidéis contestar a la encuesta que tenéis a la derecha de la pantalla y comer algo dulce antes de dormir.
¡Muchos besos y gracias por leerme!



















No hay comentarios:
Publicar un comentario