Cupcakes monstruo de las galletas

Cupcakes monstruo de las galletas

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Bizcocho de oreo

¡Hola a todos!



¿Cómo van los preparativos pre-Navidad? 

A mí me encantan esas fiestas... Además, son una excusa perfecta para pasarse el día entero horneando cositas ricas. 

Hoy os traigo la receta de este precioso bizcocho de oreo. Algunos me habéis preguntado cómo se hace, ya que hace tiempo subí la fotillo. Pues es muy fácil, ya veréis.

Primero, los ingredientes:

225g de harina
Medio sobre de levadura en polvo tipo Royal
Una cucharadita pequeñita de bicarbonato sódico
Una pizca de sal
85g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
150g de azúcar
2 huevos
240ml de yogur natural ¡sin azúcar! (dos de 125g de los de Danone)
1 cucharadita de esencia de vainilla
90g de galletas oreo machacadas, incluso algo más si queréis (y algunas para decorar)

La preparación es la siguiente:

Primero, tamizamos los cuatro primeros ingredientes en un bol y reservamos. 
Por otra parte, batimos la mantequilla con el azúcar y la esencia de vainilla hasta obtener una mezcla bien cremosa. A continuación, añadimos los huevos y volvemos a batir. 
Después incorporamos la mitad de los ingredientes que ya habíamos tamizado, poco a poco y sin dejar de batir. Lo siguiente es verter el yogur sobre la masa, volver a batir, añadir el resto de la mezcla de ingredientes tamizados y otra vez a batir.
Por último, añadimos las oreo machacadas (da igual si las machacáis con la crema o sin ella) y las mezclamos bien con ayuda de una espátula de silicona.
Volcamos nuestra masa en un molde previamente enmantecado y enharinado y colocamos por encima algunas galletas enteras a modo de decoración. Tranquilidad, ¡que ni se hunden ni se queman!
Horneamos durante unos 40-50 minutos a 180º C. 



¡Y eso es todo! No es nada complicado, ya habéis visto. Y sale tan rico que no hace falta rellenarlo ni cubrirlo con ningún tipo de crema o merengue.

Ahora lo que os toca es poneros manos a la obra y hacerlo en vuestras casitas. Me encantaría ver fotos.



Gracias por leerme un día más. 
¡Buenas noches y comeos algo dulce si aún andáis despiertos!

domingo, 23 de noviembre de 2014

Cupcakes de vainilla con decoración de Halloween

¡Buenas!


Sí, tengo esto un poco abandonado. Creo que se pueden ver las telarañas en las esquinas de la pantalla... 

No es por voluntad propia. Lo que ocurre es que ese sitio llamado universidad últimamente no me deja tiempo para ponerme a escribir en el blog. 

Para cocinar sí, por supuesto. Saco tiempo de donde sea. Hace un par de días preparé masa de galletas mientras se hacía la comida... 

En fin, ya me entendéis.

El caso es que hoy estoy un poco vaga con el estudio y además me apetecía mucho enseñaros los cupcakes que hice el pasado Halloween.

Son unos ricos cupcakes de vainilla, más clásico y fácil no lo hay. Aquí va la receta.

Ingredientes para el bizcocho:
200g de harina
220g de azúcar
120g de mantequilla sin sal
120ml de leche
3 huevos
1 cucharadita de levadura en polvo
1 buena cucharada de esencia de vainilla, incluso 2 si os gusta fuerte como a mí

Ingredientes para la crema:
250g de mantequilla sin sal
300g de azúcar glas
2 o 3 cucharadas de leche
1 cucharada de esencia de vainilla (lo mismo que para el bizcocho: pueden ser 2)

Lo primero es preparar las magdalenas. Vamos a batir la mantequilla con el azúcar hasta que nos quede una mezcla bien homogénea. Añadimos los huevos uno a uno, que se integren bien. A continuación, la mitad de la harina tamizada. Después, la leche con la vainilla, y finalmente, el resto de la harina con la levadura. El pasado Hallowen dividí la masa en cuencos y la teñi de morado, de verde y de negro, con colorantes en gel de marca Wilton.




Repartimos la masa en las cápsulas para cupcakes llenándolas 2/3 y horneamos durante unos 25 minutos. Para comprobar si están hechos, pinchamos uno con un palillo: si sale limpio ¡perfecto!

Colocamos estos bizcochitos en una rejilla para que se enfríen.

Mientras, preparamos la crema. Tamizamos el azúcar glas y le añadimos la mantequilla, que tiene tener una textura pomada, para lo cual la habremos sacado al menos dos horas antes (o incluso el día antes, si hace mucho frío). Batimos con una batidora eléctrica de varillas unos cinco minutos sin parar, con energía. Le añadimos la leche y la vainilla y volvemos a batir otros cinco minutos, o diez, o los que podamos, ya que cuanto más lo hagamos mejor textura y consistencia tendrá. 

Podéis añadir un poco menos de azúcar glas, o un poco más, eso depende más del gusto de cada persona que de otra cosa.

También podéis teñir la crema. Para ello añadimos unas gotas de colorante en gel (insisto, siempre de marca especializada en repostería) y batimos hasta que el color sea homogéneo.

Una vez tenemos las magdalenas frías, metemos nuestra crema en una manga pastelera con la boquilla que más nos guste (la más normal es el modelo 1M de Wilton, con la que se hacen las típicas rosas) y decoramos nuestros cupcakes. 

Si queremos hacer las rosas, simplemente colocamos la punta de la boquilla en el centro del cupcake y giramos hacia fuera en el sentido de la agujas del reloj hasta dar una vuelta completa. 

¡Y fin!

Si nunca habéis hecho cupcakes, ésta es la receta indicada para que os iniciéis. 

También podemos decorar los cupcakes con fondant. En ese caso, ponemos sobre cada magdalena un poco de crema para que actúe a modo de pegamento.


Decorados con fondant, decorados con crema...
Quedan chulos y ricos de cualquier manera.




Para este tipo de decoración estiramos el fondant con un rodillo y cortamos círculos usando un vaso o un cortador que tengan más o menos el tamaño de nuestros cupcakes. Después, les colocamos a estos círculos de fondant las figuritas o dibujos que se nos ocurra. Para pegar fondant con fondant utilizamos simplemente un poquitín de agua. 

¡Todo es cuestión de dejar volar nuestra imaginación! Eso es lo que me gusta del fondant, es como jugar con plastilina. Podéis decorar cupcakes, tartas, galletas... Mirad:

Éstos los hice en un taller de cupcakes.
De paso, veis cómo es la rosa hecha de crema
de la que os hablaba antes.

Esto son galletas decoradas con fondant
que me enseñaron a hacer en otro taller.

Todo aquello que decoremos con fondant no podemos guardarlo en la nevera, ya que de esta manera el fondant se deshace.

Bueno, ya me contaréis qué tal se os dan los cupcakes si os decidís a probar. Espero que así sea.

¡Muchos besos y que no se os olvide acabar este domingo comiendo alguna cosilla dulce!


domingo, 26 de octubre de 2014

Gofres

¡Hola de nuevo!

Hoy estoy generosa, así que os traigo dos recetas en un día. 



Como ya os conté, cumplí 20 años a principios de este mes. Por ese motivo, mi novio que cada día está engordando un poquito más por culpa de mis postrecitos, me regaló algo maravilloso: UNA GOFRERA. 

Y yo tan feliz.

Después de unas semanas, hoy por fin la he probado. Esta mañana me atrincheré en la cocina e hice nada más y nada menos que 11 deliciosos gofres (para cinco personas, no penséis que soy tan glotona... aunque puede que de haber estado sola hubiera hecho la misma cantidad...).

Un desayuno peeeerfecto. 

Aquí va la receta.

Ingredientes:

-260g de harina
-1/2 cucharada de levadura química en polvo
-1/2 cucharada de bicarbonato sódico
-1/2 cucharadita de sal
-3 cucharadas grandotas de azúcar moreno
-2 huevos
-80ml de aceite
-300ml de leche

Para empezar ponemos a precalentar nuestra gofrera y engrasamos sus plaquitas con mantequilla. A continuación batimos los huevos con la leche y el aceite. En un bol aparte vamos a tamizar la harina con la levadura, el bicarbonato y sal. Añadimos esta mezcla a la anterior despacio y sin dejar de batir. Por último añadimos el azúcar moreno y seguimos batiendo. Podemos añadirle pepitas de chocolate y mezclar con una espátula para que se incorporen bien a la masa.

Volcamos un par de buenas cucharadas en cada plaquita de nuestra gofrera. La cerramos y esperamos unos 10 minutos, hasta que los gofres estén bien doraditos. Los retiramos y ¡listo!

Por encima podéis ponerles lo que queráis: nata, Nutella, mermelada... Yo preparé ganache de chocolate con la receta que os di hace unos días justo antes de servir los gofres, para que esta deliciosa salsa de chocolate estuviera calentita y líquida.

En cuanto a la gofrera, la mía es eléctrica, pero existen otras manuales de hierro que tenéis que poner a calentar sobre la placa de la vitro. También hay moldes de silicona para hacer los gofres en el horno. 

Bueno, pues esto es todo. Más os vale ir corriendo a comprar una gofrera si no tenéis una ya y poneros a hacer gofres todos. 

¡Muchos besos y no olvidéis tomar algo dulce antes de dormir!


Galletas de chocolate sin huevo

¡Hola a todos!



Hoy os traigo la receta de unas ricas galletas de chocolate sin huevo. 

No es que en casa seamos alérgicos al huevo, es que un domingo me moría por unas galletas recién hechas, así calentitas, ¡y no tenía huevos! Así que me puse manos a la obra y busqué una receta que no los llevara. 

Es una receta realmente muy fácil y barata, para hacer en solo un momento con lo que tengas por casa, y es especial para todos los que sí sean alérgicos al huevo, ¡claro!

Bueno, ahí va.

Necesitamos:

-200g de harina
-200g de mantequilla a temperatura ambiente
-3 y 1/2 cucharadas de azúcar
-2 y 1/2 de cacao en polvo (vale Nesquik)
-1 sobre de lavadura química en polvo (14-16g)
-Una pizca de sal
-Esencia de vainilla

Vamos a empezar batiendo la mantequilla con el azúcar. Una vez que la mezcla sea homogénea añadimos la vainilla.



A continuación añadimos el resto de ingredientes, los secos, bien tamizados. Mezclamos bien con las manos para tener una masa homogénea. Cuando ya no esté pegajosa, está lista.



Podemos añadirle pepitas de chocolate, fideos de colores... Lo que se nos ocurra.



Hacemos bolitas, las aplastamos un poquito y las colocamos bien separadas (¡crecen mucho!) en la bandeja del horno con papel vegetal o de aluminio. 



Las dejamos hornearse durante unos 12 minutos a 180º C. Y ya está. Nada más.

Fáciles, rápidas, baratas... ¡y riquísimas! Ideales para tomarlas con un vaso de leche calentita antes de dormir.

Espero que no dudéis en probar la receta y que me mandéis fotos. 

¡Muchos besos!

domingo, 19 de octubre de 2014

Ganache de chocolote


¡Hola otra vez!



Veréis, yo creo que para acabar un fin de semana no hay nada mejor que algo con chocolate.

Y por eso hoy os voy a explicar cómo hacer ganache de chocolate. Es una crema taaan deliciosa que os van a entran ganas de comerla a cucharadas. No es broma.

Necesitamos:

-200g de nata para montar
-200g de chocolate de repostería troceado
-50g de mantequilla a temperatura ambiente

Lo primero es colocar el chocolate troceado en un bol resistente al calor. Después, en un cazo, colocamos la nata y la calentamos sobre un fogón hasta que rompa a hervir. Ahora simplemente la vertemos sobre el chocolate y removemos bien hasta conseguir una mezcla homogénea. Por último, añadimos la mantequilla troceada y removemos bien hasta que se mezcle del todo con la crema. La dejamos reposar en la nevera y más tarde veremos cómo ha cogido una consistencia súper cremosa y suave. ¡Y no hay más!







La podéis usar como cobertura para un bizcocho, en cuyo caso tenéis que verter la crema sobre él nada más prepararla. También os sirve de relleno o para decorar unos cupcakes, para lo cual sí que es necesario dejarla reposar una hora en la nevera para que coja algo más de consistencia y sea más fácil trabajar con ella e incluso colocarla en una manga pastelera. Y seguro que os sirve para cualquier otra cosa que se os ocurra.

Esta vez yo simplemente coloqué un poco sobre estos cupcakes con ayuda de una espátula (y también me comí una buena porción a cucharadas en la cocina yo solita).





Probad la receta y contadme qué tal.

Y esto es todo por hoy. ¡Breve pero eficaz!

¡Muchos besos y gracias por leerme!


viernes, 17 de octubre de 2014

Mi primera tarta con fondant


¡Por fin lo he hecho! ¡Mi primera tarta con cobertura de fondant!

El pasado viernes cumplí... 20. Sí, 20. Odio decirlo pero ya lo estoy asumiendo.

Total, que para celebrar mi cumpleaños me decidí a intentar esta tarta. Me informé a través de Internet y de una tienda especializada en repostería creativa sobre la técnica y demás, llamé a unos amigos y nos pusimos manos a la obra. ¡Y lo conseguimos!

Tardamos como unas tres o cuatro horas, pero tened en cuenta que hicimos TODO en un solo día. Os recomiendo que preparéis el bizcocho el día antes o si acaso el mismo día pero por la mañana muy pronto, ya que hay que dejarlo enfriar del todo y ello requiere mucho tiempo. Nosotros empezamos a las siete de la tarde y lo hicimos todo de seguido... Encima con tormenta eléctrica, con la luz cortándose cada cinco minutos... ¡Imaginaos! Menos mal que no se cortó cuando estaba el bizcocho en el horno.

Resumiendo: mejor hacerlo con tiempo y con calma.

Bueno, vamos al meollo. Os explico cómo la hicimos pasito a pasito:

Lo primero que tenemos que hacer es un bizcocho. Y no vale cualquier bizcocho (esto yo tampoco lo sabía hasta la semana pasada): tiene que ser un bizcocho con mucha consistencia para que el peso del fondant no lo aplaste. Yo utilicé esta receta (vale para un molde de unos 15 cm de diámetro y unos 7 de alto):

Ingredientes:

-175g de mantequilla sin sal
-175g de azúcar
-175g de harina tamizada
-3 huevos L
-2 cucharaditas de levadura en polvo
-2 cucharadas soperas de leche
-1 cucharadita de esencia de vainilla

Preparación:

Batimos la mantequilla a temperatura ambiente hasta que queda muy cremosa. Después añadimos los huevos uno a uno, sin añadir el siguiente hasta que el anterior se haya incorporado del todo a la mantequilla. A continuación añadimos la leche con la esencia de vainilla y seguimos batiendo. Puede parecer que se corta la leche pero no pasa nada. Por último debemos añadir la mezcla de harina y levadura tamizadas junto con el azúcar poco a poco sin dejar de batir. 

Yo decidí colorear la masa con un poco de colorante rosa. Simplemente meted un palillo en el botecito y removéis la mezcla del bizcocho con él. Con una cucharilla quitad todo lo que se quede pegado al palillo. Es mejor ir poco a poco con el colorante, ya que con muy poco se consigue mucho color. Si no queda lo suficientemente intenso para vuestro gusto, pues echáis un poco más, pero siempre poco a poco.

Colorante marca Wilton rosa
Por último vertemos toda la masa sobre el molde previamente engrasado y lo metemos en el horno a 180º C unos 40-50 minutos. No debemos abrir el horno hasta pasados al menos unos 35 minutos como mínimo, ya que si no el bizcocho bajará todo lo que haya subido. Para saber si el bizcocho está listo, lo pinchamos con un cuchillo y si sale limpio ¡ya está!




Lo dejamos enfriar un rato dentro del molde, y después lo sacamos de él y lo dejamos sobre una rejilla. Cuando esté frío del todo lo abrimos por la mitad con un cuchillo de sierra para luego calarlo con un poco de almíbar y más tarde rellenarlo con la crema que más nos guste, esta vez yo simplemente batí un poco de nata con azúcar y esencia de vainilla. Lo montamos y lo cubrimos entero con una fina capa de la misma crema, que hará la función de pegamento cuando le pongamos el fondant.

Pues bien, nuestro bizcocho está listo. Ahora vamos con la decoración.

Para las imágenes es necesario ir a una tienda especializada a imprimirlas en papel de azúcar comestible. Después simplemente las recortamos y las reservamos.




En cuanto al fondant, para una tarta de este tamaño necesitamos más o menos medio kilo. Lo tenemos que amasar bien, como plastilina, y dividirlo en cuatro bolas.

Os cuento que se puede comprar ya de colores, pero en mi caso prefiero teñirlo yo misma (excepto el negro, que es muuuy difícil de conseguir) para obtener siempre la tonalidad que quiero.

1kg de fondant FunCakes blanco y 250g negro


Colorear el fondant es muy fácil, solo hay que seguir la "técnica del palillo" que os comenté antes: metemos el palillo en el bote y lo restregamos por una de nuestras bolas. La amasamos con paciencia e insistencia hasta que el color sea totalmente uniforme. Repetimos el proceso con las otras tres bolas y luego las unimos y volvemos a amasarlo con las manos.

¿Por qué dividirlo? Pues para que sea más fácil colorearlo.




Ahora que tenemos una súper bola, la vamos estirando sobre papel de horno en una superficie lisa. Lo amasamos con calma, hasta conseguir un círculo bien grande.

Después, con muuucho cuidado y mucha paciencia, lo levantamos. No hay que tirar de él NUNCA ya que al ser una capa fina se rompe con muchísima facilidad. Lo vamos levantando muy poco a poco. Lo llevamos hacia el bizcocho y lo colocamos encima de él despacio.

Bien. Ahora empujamos con los dedos muy suavemente la parte de abajo. Con un cortapizza cortamos todo lo sobrante (sin pegarnos mucho al borde del bizcocho) y, siempre y cuando no se haya ensuciado con crema, podemos hacer una bolita con ello y guardarlo envuelto en papel film y luego dentro de una bolsita para reutilizarlo.

Volvemos a empujar lo que se haya quedado en la parte de abajo del bizcocho hacia dentro, despacito y con paciencia.







Ahora le pasamos una espátula de silicona con suavidad para eliminar las posibles arrugas e imperfecciones.

¡Ya queda menos! Lo que sigue es pegar con muuuy poquita agua nuestras fotos impresas en papel de azúcar.



Después, amasamos un poco de fondant negro y otro poco blanco y cortamos cuadraditos que vamos a pegar con un poquitín de agua (casi nada, insisto).

Colocamos las velitas y... ¡FIN! ¡Acabamos!





Sé que da un poco de miedo atreverse con esto, pero no es tan difícil como parece. A nosotros nos salió mucho mejor de lo que esperábamos para ser la primera vez. Os animo a que lo intentéis, podéis hacerlo con los colores que queráis, las fotos que queráis, moldear figuritas con el fondant como si de plastilina se tratara (usando ese poquitín de agua como pegamento)... En fin, que dejéis volar vuestra imaginación y hagáis una tarta. Me encantaría ver fotos si lo hacéis.

Y si decidís hacerla de Grease como nosotros no os olvidéis de poner de fondo la correspondiente banda sonora original...



Otro consejo que os doy es que no os privéis de acompañar vuestras tartas con algo tan rico como son unos mojitos caseros. ¡Otro día os explico cómo hacerlos!



Con esto me despido. No olvidéis contestar a la encuesta que tenéis a la derecha de la pantalla y comer algo dulce antes de dormir.

¡Muchos besos y gracias por leerme!



domingo, 5 de octubre de 2014

Cupcakes de fresa y lima (bajos en grasa y con opción vegana)

¡Hola a todos!

Hoy os voy a hablar de mi obsesión. Mi mayor obsesión.

Se trata de las CUPCAKES. Sí. De esas magdalenas de mil colores con mil tipos de cremas hiper calóricas decorándolas. 

Hay mil formas, mil instrumentos, mil técnicas... 

Digamos que la repostería creativa es un punto medio entre la cocina y las manualidades. Y no solo hablo de cupcakes, también de tartas, galletas... Pero lo que más me obsesiona son las cupcakes y los que me conocen lo saben bien.  

Al principio no se me daba muy bien el tema de la crema, o del "frosting" como lo llaman. Es decir, la parte de arriba de las magdalenas. Pero con el tiempo, y mucha práctica y mucho ensuciar la cocina, le he ido pillando la mano. Existen como cuarenta mil tipos de merengues y de cremas de mantequilla (bueno, puede que exagere un poquito), que son las decoraciones más habituales (o sea que hay más...). Pude ir a un cursillo de un par de horas, pero no es cien por cien necesario, ya que en Internet encontraréis infinidad de vídeos tutoriales y blogs de gente más "profesional". Iré colgando recetas con las que alucinaréis.

Poco a poco me estoy haciendo con material un poco más especializado, como boquillas y colorantes de marca Wilton (http://www.wiltonenespanol.com/). Tenéis que entender que si queréis colorear vuestras masas y cremas vais a necesitar usar colorantes en gel o en pasta de calidad. No tienen por qué ser de marca Wilton, existen más, pero es necesario que sean de una marca especializada en repostería. Y esto es en general, no solo con los colorantes. Si os metéis dentro de este mundillo, os daréis cuenta de que las cosillas del súper se os van a quedar cortas o directamente no os van a servir, como por ejemplo los colorantes o el fondant. Puede que os gastéis un poco más de dinero, pero lo mejor es ir a una tienda especializada, y además, a larga sale más rentable para el bolsillo, ya que os durarán muchísimo más tiempo. Hay miles de tiendas online, en serio, es increíble el mundo que se te abre si googleas algo de esto. Al menos, yo me sorprendí. 

Si os interesa el tema y tenéis preguntas o queréis más información, me encantará que me dejéis un comentario con ello para que os conteste y hable de ello en la próxima entrada, o bien os diga dónde buscar sobre los temas que yo no controlo todavía.

Ahora vamos a lo bueno.

La receta que os voy a dar hoy, como casi todas las recetas de cupcakes que os daré, algunas un poco adaptadas a mi manera, es de Alma Obregón (http://www.objetivocupcake.com/); seguro que os suena de algo. 



CUPCAKES DE FRESA Y LIMA BAJOS EN GRASA




Ingredientes para el bizcocho:

-90ml de puré de manzana
-150g de azúcar
-30ml de aceite de oliva
-140g de harina
-1 y 1/2 cucharadita de levadura en polvo
-120ml de leche de avena
-Ralladura de lima
-2 puñados de fresas picadas
-Esencia de vainilla


Lo primero que vamos a hacer es batir el aceite con el azúcar. Una vez hecho esto, le añadimos la ralladura de lima y el puré de manzana. Éste último podéis comprarlo hecho o hacerlo casero rallando un par de manzanas pequeñitas. 




A continuación añadimos la mitad de la harina (previamente tamizada).



Y ahora la leche con la vainilla. Tras batir otra vez añadimos el resto de la harina con la levadura y volvemos a batir. 



Por último añadimos las fresas (en esta foto no las veréis porque el día que me dio por hacerle fotos a la masa no las había conseguido), repartimos la masa en nuestras cápsulas y directas al horno durante unos 20-22 minutos a 180ºC.





Vamos con la decoración: MERENGUE SUIZO.

Necesitamos:

-4 claras de huevo
-220g de azúcar
(Opcional: una cucharadita de zumo de lima o de limón, esencia de vainilla...)

Vamos a colocar una cacerolita con un poquito de agua a hervir. En un bol vertemos las claras de huevo con el azúcar. Una vez que el agua rompa a hervir le ponemos el bol encima (CUIDADO con la cantidad de agua que echamos en la cacerola, pues ésta no debe tocar el bol), es decir, vamos a prepararlo al tradicional baño María. Tenemos que batir con unas varillas manuales todo el tiempo, y tocar con los dedos la mezcla para comprobar si los granos de azúcar dejan de notarse. Cuando esto ocurra lo vertemos en otro bol (y añadimos el zumo de limón, o de lima, o esencia de vainilla) y rápidamente comenzamos a batir con mucha energía con una batidora eléctrica de varillas (indispensable si vas a aficionarte a esto).

Tenemos que batir y batir y batir... Así hasta que el merengue monte, o suba, o como lo queráis llamar. Tienen que salir picos que no se caigan.




Colocamos nuestro merengue en una manga pastelera (las hay descartables) con una boquilla redonda y decoramos nuestras cupcakes. Para que queden más bonitos podemos colocarles un poco de ralladura de lima.




Como veis, son unas cupcakes bajos en grasa pero NO BAJOS EN AZÚCAR. Para reducir un poco este último ingrediente si estáis a dieta podéis decorarlos con un poco de mermelada light. Además, esta opción es ideal si sois veganos. 





Espero que os animéis a hacerlos. Ya habéis visto que las magdalenas no tienen complicación, y quedan realmente muy esponjosas y húmedas. Riquísimas. Si no os atrevéis con el merengue... bueno. Os lo perdono si es porque todavía no tenéis mucha práctica en la cocina, ¡pero más os vale probarlo cuando la tengáis!

¡Muchos besos y gracias por leerme!